Francisco de Goya y Lucientes

(Fuendetodos, provincia de Zaragoza 30-III-1746 — Burdeos, Francia 16-IV-1828). Pintor.

Francisco de Goya y Lucientes
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Autorretrato de Francisco de Goya y Lucientes (1815). (Museo del Prado, Madrid).
Nombre completoFrancisco Goya Lucientes
Nacimiento30 de marzo de 1746
Fuendetodos (Zaragoza)
Fallecimiento15 de abril de 1828
Burdeos (Francia)
Nacionalidadespañola
ÁreaPintura, Grabado, Dibujo.
Movimientobarroco, rococó,
neoclasicismo y romanticismo.
El cazador (1775). Boceto para el cartón del tapiz La caza de la codorniz. Biblioteca Nacional, Madrid.
El cacharrero (1779), obra de Francisco de Goya, Museo Nacional del Prado, Madrid. Es uno de los cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara y estaba destinado a la decoración del comedor de Carlos IV de España, entonces Príncipe de Asturias. De este cartón, que se encuentra en el Museo Nacional del Prado, se hicieron dos tapices que se conservan en el Palacio de El Pardo —el mencionado palacete de los príncipes— y en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Vida y obra

Fue el cuarto de los hijos (el segundo varón) de José Goya Franque, maestro dorador de cierto nombre en Zaragoza, y de Gracia o Engracia Lucientes Salvador, que tenía parientes en Fuendetodos, pequeño pueblo a unos 40 km al sur de Zaragoza. Por eso, acaso para evitar las sequías y epidemias de la capital, acaso por haberse encargado a José algo que dorar en esa aldea o sus contornos, se ausentan de Zaragoza durante el embarazo de Gracia y, nacido el niño, se le bautiza en la iglesia parroquial y se le impone el nombre del santo del día, según costumbre aragonesa, además del de su padre, Francisco de Paula José Goya; la “de” aparecerá mucho más tarde, en la época en que comience a ser famoso el apellido, para darle mayor rango. Este matrimonio tendría más hijos: Tomás, que siguió el oficio del padre; Camilo, que se ordenó sacerdote y sería posteriormente capellán de Chinchón; y Rita, que casó y vivió en Zaragoza.

No se sabe con exactitud cuánto tiempo se quedaron los Goya en Fuendetodos, ya que en 1760 estaban en Zaragoza, donde vivían cerca del Arco de la Morería, próximo a las Escuelas Pías, donde Francisco cursó las primeras letras, teniendo como maestro al padre Joaquín, en cuya clase conoció a Martín Zapater (1746-1803), uno de sus mejores amigos con quien sostendría, desde su traslado a Madrid en 1774, una nutrida correspondencia que constituye una de las principales fuentes de información acerca del artista; según el sobrino de Martín, que publicó en 1868 parte de esas cartas, los viejos de Fuendetodos con quienes habló recordaban “que Goya era travieso e inquieto cuando chico; que borroneaba figuras y que pintó en la capilla de las Reliquias unos cortinajes al fresco y después, al óleo, en las puertas del retablo, la Venida de la Virgen del Pilar”. Estas pinturas (destruidas) no son anteriores a 1762; según aquéllos, al verlas Goya en 1808, en que visitó su pueblo natal durante el segundo sitio de Zaragoza por los franceses, exclamó: “No digáis que eso lo he pintado yo”. Tras aprender a leer y escribir, Goya entró en la escuela de dibujo fundada por el escultor Juan Ramírez y en el taller del pintor zaragozano José Luzán Martínez (1710-1785), que tenía el título honorífico de pintor del rey y se formó en Nápoles, perteneciendo a una escuela barroca académica, donde inició su formación profesional, copiando las mejores estampas que tenía su maestro. En los cursos de 1763 y 1766, Goya se presentó, por dos veces, a sendos concursos convocados por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, para la obtención de becas para sus estudios de pintura, pero no tuvo éxito en ninguna de las dos convocatorias.

En la segunda mitad de la década de 1760 comenzó “a pintar de su invención”, siendo varias las obras suyas conocidas que pueden ser situadas cronológicamente en este periodo. Entre ellas destacan las pinturas del armario de reliquias de la iglesia parroquial de Fuendetodos (destruidas en 1936). En este momento, el pintor adolescente se manifiesta bajo la influencia artística de Antonio González Velázquez, autor de las pinturas de la cúpula sobre la Santa Capilla (1753) en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar y teniente director de pintura de la academia madrileña desde 1754.

Los viajes a la capital le permitieron apreciar pinturas más modernas que las de Zaragoza y hacia 1770 emprendió viaje a Italia; visitó Roma —donde residió en casa de Taddeus Kuntz, pintor polaco amigo de Anton Raphael Mengs— y probablemente Bolonia, Venecia y Parma, a cuya Academia presentó un cuadro sobre el tema de Aníbal cruzando los Alpes, que no consiguió el premio convocado (que se otorgó a Borroni), pero sí una mención elogiosa por parte del jurado en la que se destacaba “el manejo fácil del pincel, una cálida expresión en el rostro y en la actitud de Aníbal una carácter grandioso”.

Autorretrato (h. 1775). Museo de Zaragoza.
Niños inflando una vejiga. Museo Nacional del Prado, Madrid. Destinado para la sobrepuerta del comedor del Palacio de El Pardo. Pintado poco antes de 1778.
El columpio (1779). (Museo del Prado, Madrid).
La pradera de san Isidro (h. 1788). Museo Nacional del Prado, Madrid. Vista de la pradera el dia 15 de mayo, durante las fiestas del patrón. Al fondo, el río Manzanares y panorama de Madrid.
La maja vestida (1797-1798). Museo del Prado, Madrid.
La maja desnuda (1797-1798). Museo del Prado, Madrid.
Retrato de Manuel Osorio, 1786-1788.
El coloso (h. 1808). Museo del Prado, Madrid. En junio de 2008 el Museo Nacional del Prado emitió en rueda de prensa un comunicado por parte de Manuela Mena, jefa de conservación del siglo XVIII y Goya del Museo, en el que afirmaba que el cuadro era «casi con toda seguridad» obra del pintor Asensio Juliá, amigo y colaborador del maestro aragonés. El análisis concluyó determinando, en enero de 2009, que el cuadro es de un discípulo de Goya indeterminado, sin ser capaz de asegurar que se tratase de Juliá.
Camino de los infiernos. Biblioteca Nacional, Madrid.

Esta alabanza, publicada en el Mercare de France, causó cierta sensación en Zaragoza, y al regreso del joven pintor —en octubre de 1771— se le encargaron algunas pinturas al fresco (técnica aprendida en Italia) para el coro de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar (Gloria del nombre de Dios, fresco de 650 × 1.250 cm, 1772) y al óleo para el oratorio privado del marqués de Sobradiel, además de otros bocetos para iglesias de la región. Tres meses más tarde, pese a la competencia del propio Antonio González Velázquez, Goya se aseguró el contrato del templo zaragozano por 10.000 reales menos que su oponente, iniciando su actividad profesional.

En 1773 contrajo matrimonio con Josefa Bayeu y Subías, hermana del pintor del rey, Francisco Bayeu (1734-1795), de quien se confesaba alumno Goya en su instancia a la academia parmesana, aunque no pudo ser su maestro debido a la escasa diferencia de edad. Gracias a Bayeu, alumno de Mengs, pintor al servicio de Carlos III (1759-1788) y director de la Real Manufactura de Tapices de Santa Bárbara, en la que intervenían pintores de cartones (es decir, modelos al óleo a tamaño natural para servir a los tapiceros), Goya se trasladó a la Corte para pintar cartones sobre escenas de tipos populares, que realizó entre 1775 y 1792.

Antes de abandonar Zaragoza, pintó en la iglesia de la cartuja de Aula Dei, en las afueras de esta ciudad, una gran serie de quince pinturas, al óleo sobre el muro, con temas de la Vida de la Virgen (de las que se conservan diez, total o parcialmente), que constituyen la primera obra realmente goyesca del artista, en este caso con ciertas influencias romanas: Nacimiento de la Virgen, Desposorios de la Virgen y Visitación de la Virgen a Santa Isabel, en la nave; Circuncisión del Señor y Adoración de los Reyes Magos, en el crucero, y Presentación en el templo, en el presbiterio. A través de estas composiciones Goya demuestra, por un lado, que ha comprendido que son las masas de luz y sombra, y no las líneas, lo que define las formas, y por otro, que es capaz de controlar un complejo programa iconográfico con imaginación.

Al poco tiempo de instalarse en Madrid y de empezar a trabajar para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, Mengs informa que “el mencionado don Francisco Goya ha trabajado para la Real Fábrica de tapices con aplicación; que es sugeto de talento, y que promete hacer muchos progresos en el Arte”; sin embargo, Francisco Sabatini, responsable del programa decorativo de los palacios reales, recoge las quejas de los tejedores, que protestaban por las dificultades que les creaban las obras de Goya, en especial “la valoración de los destellos en sus tonos cambiantes [...] en lo que se gasta mucho tiempo y paciencia”. No obstante, al cabo de poco tiempo, la habilidad del artista le permitió sacar partido de las limitaciones de los tapiceros y entre sus cartones anteriores a 1780 hay varios que figuran entre las grandes creaciones de este género, como El quitasol (1777, Museo del Prado) o El cacharrero (1778, Museo del Prado).

En 1778 Goya inició su actividad como grabador al aguafuerte, sacando de la colección real estampas de cuadros de Diego Velázquez (1599-1660), y el 7-V-1780 ingresó como profesor en la Real Academia de San Fernando, que no le había admitido como becario quince años antes. La guerra contra Inglaterra, declarada en 1779, obligó a la Corona a reducir gastos suntuarios y a cerrar la Real Fábrica de Tapices. Ante estas perspectivas, Goya sugirió a su cuñado que podía ser el momento oportuno para continuar el proyecto, paralizado desde hacía años, de completar las pinturas de la basílica del Pilar.

Por recomendación de Bayeu, que dirige la decoración de las cúpulas del templo del Pilar de Zaragoza, y a través de Matías Allué, administrador de la Junta de Nueva Fábrica del templo pilarista, el cabildo de la misma le encarga a finales de mayo de 1780 la ejecución de una de ellas, con el tema Regina Martyrum (Reina de los Mártires) de las Letanías Lauretanas, las cuatro pechinas que sostienen la cúpula, con las respectivas alegorías de La Fe, La Fortaleza, La Caridad y La Paciencia. Goya regresa en 1781 a Zaragoza y emprende la obra, pero la intención de Bayeu de asegurar la concordancia estilística y cromática de todas las pinturas del templo y de realizar correcciones sobre su trabajo lleva a Goya a defender sus derechos de artista ante el cabildo, que decide terminar con la colaboración de Goya; éste regresa a Madrid en junio de 1781, desde donde escribe a su amigo Martín que “en acordarme de Zaragoza y de la pintura me quemo vivo”.

En la Corte le espera la invitación real a participar, junto con otros seis pintores académicos, en la decoración de siete altares de la nueva iglesia de San Francisco el Grande, con el encargo —a través del conde de Floridabianca— del óleo sobre lienzo San Bernardino de Siena; su cuadro es alabado por los entendidos y por la familia real, entre ellos el futuro Carlos IV de España (1788-1808) y su esposa, María Luisa de Parma, desde entonces sus decididos protectores. Logra los encargos del retrato del Conde de Floridabianca (Colección Banco Urquijo, Madrid) y de La familia del infante Don Luis (Colección Ruspoli, Florencia, Italia), ambos de 1783, con los que da comienzo la brillante carrera de Goya como primer retratista de la Corte y uno de los más perspicaces a la hora de captar la compleja psicología del género humano en toda la historia de la pintura.

A partir de este momento entre sus clientes asiduos se encontrarán el infante Luis de Borbón, Melchor Gaspar de Jovellanos, los duques de Osuna, los duques de Alba o los condes de Altamira. En 1784 nace su hijo Francisco Xavier, único de los varios que le dio Josefa en sobrevivirle y padre, a su vez (en 1806), de Marianito, el adorado nieto del artista. En 1786 Goya es nombrado pintor del rey Carlos III, de quien hace varios retratos (Carlos III en traje de cazador, 1788, Colección Duquesa de Fernán-Núñez, Madrid), pero que no le encarga —como a Mengs, Bayeu o Giovanni Battista Tiepolo— ninguna pintura para el nuevo Palacio de Oriente; sin embargo, en la misma época produce para el Palacio de El Pardo tapices como La era o verano (1786, Museo Lázaro Galdiano), La nevada o el invierno (1787, Museo del Prado), El albañil herido (1787, Museo del Prado) o La gallina ciega (1789, Museo del Prado), entre otros muchos.


«Goya demostró su capacidad técnica como pintor de óleos, dibujante y grabador. Su interés por la investigación artística le llevó, ya siendo anciano, a embarcarse en la recién descubierta técnica de la litografía, una nueva forma de grabar. También experimentaría al final de sus días con las miniaturas sobre marfil. Sin embargo, para comprender su obra, es también necesario profundizar en técnicas que él nunca practicó, aunque trabajó para los artesanos que las realizaban. En particular, la confección de tapices


En 1789 una de las primeras decisiones del nuevo rey, Carlos IV, es nombrar a Goya pintor de cámara. Su carrera a principios de la década de 1790, cuando ya había realizado retratos como Marquesa de Pontejos (1784, National Gallery, Washington, EE.UU.), Condesa-duquesa de Benavente (1785, Colección Fundación Juan March, Madrid), Familia del duque de Osuna (1788, Museo del Prado) y Carlos IV (1789, Colección Tabacalera, Madrid), sufre una tremenda interrupción por la grave enfermedad que padece durante un viaje a Andalucía (1792-1793), como consecuencia de la cual queda sordo para siempre. Es preciso tener en cuenta que, a lo largo de su carrera, Goya se vio afectado por cefaleas, cólicos e, incluso, hacia el final de su vida, por nuevos ataques de parálisis.

Este complejo cuadro clínico coincide con los síntomas del saturnismo o intoxicación por plomo; Goya, al igual que todos los pintores de la época, estaba especialmente expuesto a contraer dicha enfermedad ya que el principal pigmento que se utilizaba para preparar el color blanco era el albayalde, conocido también como blanco de plomo. Goya adquiría grandes cantidades, en polvo, de dicho producto altamente tóxico y lo guardaba sin la menor precaución en simples espuertas, siendo imposible que no lo inhalara. Esta hipótesis cobra fuerza cuando se constata que Ramón Bayeu sufrió paralelamente los mismos síntomas y que falleció el 2-III-1793, unos pocos meses después de la grave enfermedad de Goya.

La soledad a que le condena el destino y que dificulta sus posibilidades de comunicación le hace replegarse sobre sí mismo y afecta a su personalidad como individuo y como artista: los años que van entre 1793 y 1798 constituyen una etapa de retraimiento, que servirá a Goya para asumir su nueva situación, con una mirada de condena o sátira hacia los evidentes vicios de una Corte que se le representa como una pantomima sin sentido.

En esta época crea los célebres aguafuertes de la serie Los Caprichos (publicados en 1799), la primera de las grandes series calcográficas y en la que manifiesta su escepticismo hacia la sociedad, y retratos de sus amigos y de sus protectores, así como pequeños cuadros de gabinete (como la serie de ocho cuadritos con escenas de brujería comprados por los duques de Osuna) que Goya remite a comienzos de 1794 al director de pintura de la academia, Bernardo de Iriarte y Oropesa, con una carta que es la declaración de principios de un artista romántico que reivindica la libertad de invención y de ejecución. La lámina El sueño de la razón produce monstruos (1797, colección particular, Zaragoza), destinada en principio para portada de Los Caprichos, en que se ve a Goya dormido, rodeado de figuras fantásticas y amenazadoras, es buena prueba de la renovación del artista hacia su fase más genial.

Al mismo tiempo, continuó con su carrera de pintor de la Corte, alcanzando una dorada madurez. De esta época son los retratos Sebastián Martínez (1792, Museo Metropolitan, Nueva York, EE.UU.), Duquesa de Alba (1795, Colección Alba, Madrid) —quien contribuirá al restablecimiento del pintor permitiéndole instalarse en 1796 en su finca gaditana de Sanlúcar de Barrameda—, Josefa Bayeu (1798, Museo del Prado), Gaspar Melchor de Jovellanos (1798, Colección Vizcondesa de Irueste, Madrid), Leandro Fernández de Moratín (1799, Real Academia de San Fernando) y La Tirana (1799, Real Academia de San Fernando), entre otros muchos de personajes de la Corte y del Gobierno.

En 1795 había sido nombrado director de pintura de la Academia y al año siguiente emprendió una serie de encargos religiosos, como La multiplicación de los panes, La parábola de los convidados y La Última Cena (1796, Oratorio de la Santa Cueva, Cádiz), obras que le conducirían a la decoración al fresco de la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid (1798) una de las obras maestras de la pintura universal en la que el concepto del color se manifiesta violento y matizado. Ejecutada por orden del Carlos IV, rompió esquemas compositivos, dio rienda suelta a su creatividad y obtuvo una de las obras cumbres de la pintura aplicada a la arquitectura (Milagro de San Antonio de Padua, 550 cm de diámetro).

En 1799 es nombrado por el rey primer pintor de cámara y en 1800 ejecuta el retrato colectivo La familia de Carlos IV (Museo del Prado), su obra maestra en la pintura al óleo, precedida por La maja desnuda y La maja vestida (Museo del Prado) y a la que seguirán los de la condesa de Chinchón (1800, Colección Duque de Sueca, Madrid) y de Manuel Godoy (1803, Real Academia de San Fernando).

La Guerra de la Independencia (1808-1814) es la respuesta española a la invasión de España por las tropas de Napoleón I. Goya, afrancesado en su cultura como sus amigos ilustrados, sufre al ver los principios de libertad, igualdad y fraternidad pisoteados por el ejército que debiera respetarlos. Pinta el retrato de José I (1808-1813) en la Alegoría de Madrid que le encarga el Ayuntamiento (1810, restaurada en 1813), así como los de algunos del partido francés, como el padre Llorente (inspirador de sus dibujos contra la Inquisición y sobre la exclaustración), pero también graba, en el secreto de su taller y en la tristeza ocasionada por la muerte de su esposa (1812), las planchas de Los Desastres de la Guerra, donde condena toda violencia como cronista de la barbarie desencadenada, que serán publicadas mucho después de su muerte. En estas planchas el espacio adquiere importancia en cuanto a la distancia, no solamente en cuanto a la luz; hasta ese momento la profundidad de los cuadros de Velázquez o del s. XVIII francés estaba graduada en términos de luz, pero Goya marca otras magnitudes y extensiones con accesorios arquitectónicos o naturales en cada ángulo de la obra. Las escenas bélicas que debieran tener un escenario urbano son colocadas en paisajes campestres (Desastre n°̱ 12: Para eso habéis nacido; Desastre n°̱ 14: ¡Duro es el paso!), en los que Goya plasma la visión del pueblo sobre la guerra.

Al regreso de Fernando VII (1814-1833), Goya le hace varios retratos (Retrato ecuestre de Fernando VII, Real Academia de San Fernando), pinta las famosas escenas del Dos de mayo de 1808 (1814, Museo del Prado) y Los fusilamientos del 3 de Mayo en la Montaña del Príncipe Pío (1814, Museo del Prado) y el Retrato ecuestre del general Palafox (1813, Madrid), pero va alejándose de vida de la Corte y los últimos retratos que pinta de Fernando VII no gustaron al monarca; la Inquisición le investiga con motivo de La maja desnuda, encontrada entre los bienes de Godoy. Durante la restauración fernandina, graba su serie de aguafuertes más luminosa, La Tauromaquia, realizada en 1815 y publicada en 1816, que muestran distintas escenas de carácter histórico (las once primeras), como La cogida de un moro estando en la plaza, y diversas suertes o sucesos de la época, como Otra locura suya (de Martincho) en la misma plaza (n°̱ 19), Mariano Ceballos, alias El Indio, mata un toro desde su caballo (n°̱ 23) o Pepe-Illo haciendo el recorte al toro (n°̱ 29).

En 1819 inicia su serie más genial, Los Disparates, y por encargo de los padres escolapios, a quienes debe sus primeras letras, pinta su más sentido cuadro religioso, La última comunión de San José de Calasanz (1819, Capilla de San Antón, Escuelas Pías, Madrid). En Los Disparates aparecen figuras corpulentas junto a seres pequeños y lejanos que muestran, en la arbitrariedad de las proporciones, las diferentes calidades expresivas (Disparate n°̱ 2: Disparate de miedo) del concepto del mal. Tras una grave enfermedad, el pintor se retira de la Corte, a la otra orilla del río Manzanares, donde ha comprado una casa con huerto que los vecinos llaman La Quinta del Sordo, que decora con terribles escenas, tituladas, por su talante más que por su color, Pinturas Negras: La romería de San Isidro y El aquelarre, en el piso bajo, y Dos viejos comiendo sopa y Riña a garrotazos, en el piso superior.

Tras la sublevación liberal del coronel Riego (1-I-1820), que dio paso al Trienio Constitucional, Goya sale de su retiro para jurar la Constitución, pero repuesto Fernando VII en su poder absolutista por la entrada en España de los Cien Mil Hijos de San Luis (1823) (de signo opuesto a la anterior), se oculta unos meses en casa de un paisano aragonés, el padre Duaso, de donde sale en 1824 para pedir licencia al rey para pasar a Francia a tomar las aguas del balneario de Plombières, lo que Fernando VII concede. Entre ambos sucesos realiza la serie de aguada de tinta china, situada cronológicamente en 1822, y compuesta por 133 dibujos como La huebera o Habrazo paternal (Museo del Prado).

Una vez en Francia, y tras una visita a París, Goya se instala en Burdeos, donde le recibe su amigo Leandro Fernández de Moratín; allí pasa los últimos años de su vida (1824-1828) en compañía de su ama de llaves, Leocadia Weiss (La Leocadia, 1820, Museo del Prado), de la hija de ésta, Rosarito, y de un grupo de exiliados españoles, cuyos retratos pinta (La lechera de Burdeos, 1826, Museo del Prado; Juan Bautista de Muguiro, 1827, Museo del Prado). Se dedica con afán a la litografía (Los toros de Burdeos), al dibujo con lápiz graso y a la miniatura (a manchas, que recuerdan las Pinturas Negras). En 1826 y 1827 hace sendos viajes a Madrid, para gestionar su jubilación de pintor de cámara, otorgada por valor de 50.000 reales a favor de su hijo y su nieto, en cuyos brazos expira, en Burdeos, a los ochenta y dos años de edad.

El arte de Goya mira al tiempo al pasado y al futuro; al futuro, anunciando toda la evolución de la pintura posterior a él; al pasado, sintetizando su propia época y las aportaciones de las precedentes. Según declaración propia, sus maestros fueron Velázquez, Rembrandt y la naturaleza, pero ello no quiere decir que Goya no asimilara formas, técnicas o estilos que provinieran de otras fuentes; los críticos han señalado y fechado estas otras influencias; hay, además, otro componente no declarado por el pintor sobre el que se ha hecho especial insistencia: su imaginación, de la que nacieron Los Caprichos, Los Disparates y las Pinturas Negras —obras todas ellas de difícil filiación iconográfica—, pero que está presente, de forma más sutil pero no con menor intensidad, en toda su obra.

Fernando VII, ante un campamento. Tras la restauración de Fernando VII en 1814, Goya recibió el encargo de realizar varios retratos suyos para ministerios y edificios públicos. Para estos parece haber utilizado el mismo estudio de la cabeza del Rey, posiblemente el dibujo de la Biblioteca Nacional de Madrid. La pose, el escenario y el vestuario varían para adaptarse a la ocasión. El efecto, quizás intencional, es el de una cabeza viva sobre el cuerpo de un maniquí. En este retrato ceremonial, el Rey aparece con uniforme de Capitán General y con un campamento militar al fondo, fórmula convencional, ya que no había participado en ninguna campaña militar, habiendo pasado los años de la guerra en Francia. La pintura amplia del vestuario y las decoraciones y el tratamiento esquemático del fondo dirigen la atención a la cabeza del Rey, que se destaca como un estudio de carácter sombríamente realista. Museo Nacional del Prado.

El conocimiento de Velázquez parte de 1778, año en el que Goya realiza grabados al aguafuerte sobre pinturas velazqueñas, y se va a prolongar el resto de su vida; de Velázquez aprende el sentido de la luz y del volumen, la perspectiva con que crear profundidad y vacío, y el arte del retrato: así, su Carlos III en traje de cazador remite a la serie de retratos de cazadores que Velázquez realiza en la década de 1630 —los de El cardenal-infante don Fernando, Felipe IV y El príncipe Baltasar Carlos, los tres en el Museo del Prado—; así, el fondo neutro que Goya emplea en el retrato de La Tirana o en el María Teresa de Borbón y Vallabriga, condesa de Chinchón, ya estaba en la serie de bufones de Velázquez, como en Pablos de Valladolid (h. 1635-1640 Museo del Prado) o Don Sebastián de Morra (h. 1645, Museo del Prado); y así, la concepción del retrato colectivo: La familia de Carlos IV no sigue el modelo áulico que en España se inaugura con La familia de Felipe V de Van Loo (1743, Museo del Prado), sino que apunta directamente a Las Meninas (1656, Museo del Prado).

Con Rembrandt le emparenta el gusto por el autorretrato; probablemente sean los dos pintores que más veces han aparecido en su propia obra, tanto pictórica como gráfica, y, en virtud de ello, los que cuentan con una iconografía más rica; en particular, la técnica pastosa del Autorretrato en el taller de Goya que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (h. 1790-1795) desciende del pintor holandés sin solución de continuidad. Pero la síntesis goyesca no se limita a Velazquez y Rembrandt. En sus primeras obras se percibe la influencia lógica de su maestro José Luzán Martínez y de los pintores italianos del último barroco, como Corrado Giaquinto o Giovanni Battista Tiepolo, tal como se puede apreciar en el Coreto del Pilar o en los frescos de la cartuja de Aula Dei; a la misma etapa pertenecen las pinturas del oratorio del palacio de los condes de Sobradiel, cuyas fuentes francesas, en particular del pintor del s. XVII Simon Vouet, ya demostró Francisco Javier Sánchez Cantón.

Cuando en 1780 Goya solicite, y consiga, ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, presentará a los miembros de la institución su Cristo crucificado (Museo del Prado), para cuya factura no dudará en tomar el modelo iconográfico establecido por Mengs con su Crucificado del Palacio Real de Aranjuez (Comunidad de Madrid), habida cuenta del peso que el pintor bohemio había tenido en los medios artísticos españoles hasta su fallecimiento en 1779. Goya se va a servir muy a menudo de esquemas compositivos neoclásicos, como en los cartones para tapices El baile de San Antonio de la Florida (1777, Museo del Prado), en que las figuras se sitúan sobre un plano rectangular, y La Cometa (1778, Museo del Prado), que presenta una agrupación triangular; pero además, los modelos geométricos van a mantenerse a lo largo de toda su obra: El 2 de mayo de 1808, de composición aparentemente más caótica, está construido a partir de un triángulo cuyo vértice se sitúa en la cabeza de los dos mamelucos que intentan abrirse paso a caballo y cuya base es la línea que une los pies de los dos madrileños del primer plano, línea que se marca con la sombra de uno de ellos y el cuerpo yacente situado bajo el caballo.

Los tapices también revelan la influencia de pintores flamencos del s. XVII, en particular los cuatro que constituyen la serie de Las estaciones (1786-1787), en los que algunos críticos han visto reminiscencias de David Teniers el Joven. Cuando en 1792 viaje a Cádiz, entablará amistad con Sebastián Martínez y Pérez, el cual mantenía intensas relaciones comerciales con Reino Unido, lo cual, unido a su condición de coleccionista de arte, le había permitido hacerse con pinturas y grabados ingleses del s. XVIII que Goya conoció, y cuya impronta se refleja en la serie de retratos de carácter familiar e íntimo que se inicia con el del propio Sebastián Martínez.

La obra "Condesa de Chinchón" de Francisco de Goya, realizada en 1800, es un ejemplo magnífico de la maestría técnica y la aguda percepción psicológica del pintor en su plenitud artística. Este hermoso retrato, que ahora ilumina las salas del Museo del Prado tras su ingreso en 2000 proveniente de la colección del duque de Sueca, destaca la figura de María Teresa de Borbón y Vallabriga, XV condesa de Chinchón y marquesa de Boadilla del Monte. María Teresa, nacida en 1779 como fruto de la unión morganática del infante Luis Antonio de Borbón y María Teresa de Vallabriga y Rozas, vivió una vida marcada por la complejidad política de la España de finales del siglo XVIII. Su sangre real la convirtió en un peón valioso en el juego matrimonial de la Corona, especialmente en un momento complicado debido a la guerra con Francia. Goya, pintor de cámara de Carlos IV, capturó en esta obra la esencia y el carácter de María Teresa. El retrato, ubicado en una habitación oscura y vacía, parece resaltar la soledad y fragilidad de la condesa. Sin embargo, también cumple con la obligación de presentarla con una aura de grandeza casi regia, siendo ella tan cercana al trono. El atuendo de María Teresa es una obra maestra en sí mismo. Viste un vestido de talle alto con escote sencillo fruncido, a la moda de la época, que no solo era práctico para una mujer gestante, sino también elegante y juvenil. Goya utiliza la muselina o gasa de seda blanca estampada en color oro sobre viso de seda blanca, un material vaporoso que se presta perfectamente a su pincelada suelta y casi impresionista. El azul y blanco del vestido, además de ser una elección estilística encantadora, podría tener un significado más profundo, ya que eran los colores de la faja de la orden de Carlos III, tío de la condesa, de la cual su esposo Godoy también era miembro. Detalles como los brazaletes de oro, el anillo con la miniatura de Godoy y la cofia de lino blanco con cintas azules y blancas añaden un toque de refinamiento y sentimentalismo a la composición. El complicado peinado y tocado de María Teresa, con rizos que caen sobre sus ojos, refleja la moda francesa de rizar el pelo, que la condesa mantenía fielmente. La cofia adornada con espigas, símbolo de fecundidad y bucolismo virgiliano, es un toque arcádico que revela el gusto neoclásico de la época. Este retrato de Goya, encargado cuando la condesa estaba embarazada de su primogénita Carlota, es un testimonio de la habilidad del pintor para fusionar la moda contemporánea con elementos simbólicos y psicológicos. La obra destila elegancia, gracia y una profunda comprensión de la personalidad de María Teresa de Borbón, ofreciendo una ventana única a la vida y la moda de la aristocracia española en el cambio de siglo.

Tampoco el estilo rococó es ajeno a Goya, sobre todo en los últimos cartones (La boda o Los zancos, 1791, Museo del Prado) e incluso en Los Caprichos, alguna de cuyas láminas tiene antecedentes en Antoine Watteau, según August Liebmann Mayer, y afines en técnica y composición al Fragonard aguafortista, según Enrique Lafuente Ferrari. Incluso en la última década de su vida, Goya va a realizar un descubrimiento importante, el de El Greco, de quien tomará las gamas frías, los tonos azulados, las veladuras y transparencias y la pincelada menuda que practicará en su etapa bordelesa. Porque si hay algo que caracteriza el arte de Goya es su constante evolución, la búsqueda de nuevas formas y técnicas, la continua experimentación; la historia del arte registra pocos casos como el suyo, el de un artista que a los cincuenta años, en la cumbre de su carrera, colmado de honores, protegido de reyes y nobles, acomete la creación de una obra personal, completamente diferente a lo que había hecho hasta entonces; a este respecto, no deja de ser revelador un dibujo a lápiz realizado durante sus últimos años en Francia, en que se representa como un anciano encorvado, apoyado sobre dos bastones y con una enorme barba blanca, sobre el que se lee la inscripción “Aun aprendo” (Museo del Prado); para Goya, como para Picasso, la pintura no es un oficio académico sino una evolución formativa personal, y ya sólo por ello inauguraría todo el arte contemporáneo.

Pero su influencia no es sólo de carácter conceptual, sino también estilística. En España no creó escuela: los pintores de cámara del s. XIX siguen una línea neoclásica que parte de su sucesor en el cargo, Vicente López Portaña; los pintores de historia desdeñan el camino que se inicia en El 2 de mayo y Los fusilamientos del 3 de mayo, para seguir la tradición iniciada en Francia por Jacques-Louis David, estricto coetáneo de Goya; tan sólo Leonardo Alenza, Eugenio Lucas Velázquez y Francisco Lameyer y Berenguer, todos ellos nacidos en el primer cuarto del s. XIX, muestran una clara influencia goyesca, tanto en el plano temático —gusto por las escenas costumbristas, populares o taurinas— como en el estilístico —técnica manchista y riqueza de color—.


«En torno a 1778, Goya realiza su primera serie de grabados. Se trata de copias al aguafuerte de dieciséis óleos de Velázquez, pertenecientes a la Colección Real. Goya hace la serie en la época en que se inicia como pintor de corte. El estudio minucioso del genial pintor sevillano le produjo tanto impacto como las enseñanzas de Luzán y Bayeu o como el que recibió en su contacto con los pintores italianos durante su viaje de 1771-1772. Goya pasó a grabado obras de Velázquez y, además, copió en tela algunos de sus retratos, como los de Esopo, Menipo o el excepcional del papa Inocencio X, uno de los mejores retratos de la Historia del Arte. »


En Francia, por el contrario, su obra fue muy apreciada por la primera generación de pintores románticos: Eugène Delacroix, el más destacado de todos ellos, copia sus grabados desde, al menos, 1823, y cuando en 1832 viaje a Marruecos y quede impresionado por el colorido reinante, escribirá en una de sus cartas: “Todo Goya palpitaba a mi alrededor”. Pero no es el color lo único que emparenta a Delacroix con Goya: de él partirá la pintura de historia que se aleja de la senda davidiana y entronca con la goyesca, sobre todo en lo que se refiere a la aparición de la masa del pueblo como sujeto de la composición pictórica: no hay más que recordar sus obras Las matanzas de Quío (1824, Museo del Louvre, París) o 28 de julio de 1830: la Libertad guiando al pueblo (1830, Museo del Louvre). También el arte gráfico francés desciende de Goya: la impronta de sus grabados —en particular, de Los Desastres de la Guerra— es apreciable en las litografías y caricaturas políticas de Honoré Daumier.

El crítico francés Laurent Matheron publicó, en 1858, Goya, primera monografía sobre el pintor, y que, no por casualidad, estaba dedicada a Delacroix; un año antes, Charles Baudelaire había publicado un artículo en el que lo consideraba a la altura de figuras como Rubens, Leonardo o Miguel Ángel. Mientras tanto, una generación de pintores más jóvenes está a punto de iniciar el primer ismo del arte contemporáneo, el impresionismo, cuyas características formales —pincelada suelta, gusto por la luz y captación del momento instantáneo— son deudoras de Velázquez (Vistas de la Villa Medicis, 1629, Museo del Prado) y Goya (La lechera de Burdeos).

La influencia de este último es particularmente intensa sobre el primero de los impresionistas, Édouard Manet, gran parte de cuya obra constituye una reinterpretación de la pintura goyesca; como ejemplo de ello, se pueden citar sus lienzos Olympia (1863, Quai d’Orsay, París) —con reminiscencias de La maja desnuda—, El balcón (1868, Quai d’Orsay) —una variación sobre Majas en un balcón, h. 1810, Museo Metropolitan—, y, en especial, La ejecución del emperador Maximiliano (1867, Stadtische Kuntshalle, Mannheim, Alemania), recreación de Los fusilamientos del 3 de mayo. A partir del impresionismo, la mayor parte de los movimientos pictóricos han visto en Goya un precursor: Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra, las Pinturas Negras o El coloso (h. 1808-1812, Museo del Prado) anuncian obras simbolistas —como la de Odilon Redon—, expresionistas —las pinturas de máscaras de James Ensor— o surrealistas; entre los españoles del s. XX, el magisterio de Goya se extiende desde cultivadores del realismo tradicional, como Ignacio Zuloaga o José Gutiérrez Solana (Máscaras en la calle, h. 1933, colección particular, Madrid) hasta Picasso: las fuentes goyescas de Guernica (1937, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), Madrid) han sido demostradas por el crítico Anthony Blunt, pero el propio Picasso mostró más explícitamente su admiración por Goya en Masacre de Corea (1951, Museo Picasso, París), relectura personal de Los fusilamientos del 3 de mayo.



Índice cronológico de pinturas

  • Hacia 1762 Faldaquín sostenido por ángeles. Iglesia Parroquial. Destruido en 1936 (Fuendetodos, Zaragoza).
  • Hacia 1762 Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago. Iglesia Parroquial. Destruido en 1936 (Fuendetodos, Zaragoza). Exterior de los postigos.
  • Hacia 1762 Virgen del Carmen. Destruido en 1936 (Fuendetodos, Zaragoza). Interior del postigo izquierdo.
  • Hacia 1762 San Francisco de Paula. Destruido en 1936 (Fuendetodos, Zaragoza). Interior del postigo derecho.
  • Hacia 1765-1768 Construcción del templo del Pilar por los ángeles. Colección particular (Alemania).
  • Hacia 1767-68 Rebeca y Eliezer. Colección particular
  • Hacia 1768 Adoración de los Magos. Colección particular
  • Hacia 1768-1769 Sagrada Familia con el Eterno en gloria y devotos. Colección Marqués de las Palmas (Jerez de la Frontera, Cádiz).
  • Hacia 1768-1769 Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago y a sus discípulos zaragozanos. Colección de Quinto (Zaragoza).
  • Hacia 1769-1770 Jesús entre los doctores. Colección particular
  • Hacia 1770 San Antonio Abad. Colección particular
  • 1770-1771 Aníbal vencedor, que, por primera vez, miró Italia desde los Alpes. Colección particular (Madrid).
  • Hacia 1771-1775 Autorretrato. Colección de Zurgena (Madrid).
  • 1771 Adoración del nombre de Dios. Colección particular (Zaragoza).
  • 1771 Sacrificio a Pan. Colección J. Gudiol (Barcelona).
  • 1771-1772 Sueño de San José. Museo de Zaragoza (Zaragoza).
  • 1771-1772 Entierro de Cristo o Cristo sostenido por los ángeles. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1771-1772 San Vicente Ferrer. Colección particular (Madrid).
  • 1771-1772 San Cayetano. Colección particular (Madrid).
  • 1772-177 El nombre de Dios adorado por los ángeles o La gloria (Boceto). Colección J. Gudiol (Barcelona).
  • Hacia 1772-1782 San Ambrosio. Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Remolinos, Zaragoza). Pechinas (Forma oval).
  • Hacia 1772-1782 San Agustín. Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Remolinos, Zaragoza). Pechinas (Forma oval).
  • Hacia 1772-1782 San Gregorio. Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Remolinos, Zaragoza). Pechinas (Forma oval).
  • Hacia 1772-1782 San Jerónimo. Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (Remolinos, Zaragoza). Pechinas (Forma oval).
  • Hacia 1772 San Ambrosio. Santuario de la Virgen de las Fuentes (Muel, Zaragoza).
  • Hacia 1772 San Agustín. Santuario de la Virgen de las Fuentes (Muel, Zaragoza).
  • Hacia 1772 San Gregorio. Santuario de la Virgen de las Fuentes (Muel, Zaragoza).
  • Hacia 1772 San Jerónimo. Santuario de la Virgen de las Fuentes (Muel, Zaragoza).
  • Hacia 1772 Nacimiento. Colección López Quesada (Madrid).
  • Hacia 1772 Desposorios. Colección López Quesada (Madrid).
  • Hacia 1772 Visitación. Colección López Quesada (Madrid).
  • Hacia 1772 Presentación del Niño en el templo. Colección López Quesada (Madrid).
  • 1772 El nombre de Dios adorado por los ángeles o La gloria. Basilica del Pilar (Zaragoza). Bóveda del Coreto.
  • 1773-1775 Cabeza de joven. Posible autorretrato. Museo de Zaragoza (Zaragoza).
  • Hacia 1774-1775 José interpretando los sueños del Faraón. Colección particular (Madrid).
  • 1774 Anunciación a San Joaquín y Santa Ana por los ángeles. Cartuja Aula Dei (Zaragoza). Sobre la puerta de los pies de la iglesia.
  • 1774 Nacimiento de la Virgen. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • 1774 Los esponsales de la Virgen. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • 1774 Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • 1774 Circuncisión. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • 1774 Presentación del Niño en el templo. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • 1774 Adoración de los Magos y Epifanía. Cartuja Aula Dei (Zaragoza).
  • Hacia 1775-1780 Bautismo de Cristo. Colección de Orgaz (Madrid).
  • Hacia 1775-1780 La Virgen del Pilar. Museo de Zaragoza (Zaragoza). Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.
  • Hacia 1775-1780 Muerte de San Francisco Javier. Museo de Zaragoza (Zaragoza). Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.
  • Hacia 1775-1780 Santa Bárbara. Colección F. Torelló (Barcelona).
  • 1775 Caza con mochuelo y red. Ministerio de Hacienda (depósito Prado) (Madrid). Ministerio de Hacienda.
  • Hacia 1775-1780 Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago. Colección Rosillo (Madrid).
  • Hacia 1775 San Cristóbal. Colección particular
  • Hacia 1775 San Cristóbal. Colección particular
  • Hacia 1775-1780 San Cayetano. Colección particular
  • 1775 Perras en traílla. Museo del Prado (Madrid).
  • 1775 Caza de la codorniz. Museo del Prado (Madrid).
  • 1776 Merienda campestre. Museo del Prado (Madrid).
  • 1777 La maja y los embozados o Paseo de Andalucia. Museo del Prado (Madrid).
  • 1777 Bebedor. Museo del Prado (Madrid).
  • 1777 Baile a orillas del Manzanares o El baile de San Antonio de la Florida. Museo del Prado (Madrid).
  • 1777 El quitasol. Museo del Prado (Madrid).
  • 1778 La cometa. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1778 Niños jugando a los soldados. Colección Yanduri (Sevilla).
  • 1778 Niños inflando una vejiga. Museo del Prado (Madrid).
  • 1778 El ciego de la guitarra. Museo del Prado (Madrid).
  • 1779 El cacharrero. Museo del Prado (Madrid).
  • 1779-1780 La novillada. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1779 Las lavanderas. Colección Reinhart (Winterthur, Suiza).
  • 1780 El resguardo de tabacos. Museo del Prado (Madrid).
  • 1780-178 Los leñadores. Museo del Prado (Madrid).
  • 1780 Majo de la guitarra. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1780 Cristo crucificado. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1780-1785 Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago. Antes en Urrea de Gaén, iglesia parroquial. Destruido en 1936 (Teruel).
  • Hacia 1780-1785 Sagrada Familia. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1780-1785 Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago. Colección Gracia Rodríguez (Valladolid).
  • 1780 Virgen en gloria y mártires (Boceto). Museo de la Seo (Zaragoza).
  • 1780 Mártires en gloria (Boceto). Museo de la Seo (Zaragoza).
  • 1780-1781 Regina Martyrum. Basilica del Pilar (Zaragoza). Cúpula.
  • 1780 El médico. National Gallery of Scotland (Edimburgo).
  • 1781 San Bernardino de Siena predicando ante el Rey Alfonso de Aragón o Renato Rey de Sicilia (Primer boceto). Colección de Villagonzalo (Madrid).
  • 1781-1782 San Bernardino de Siena predicando ante el Rey Alfonso de Aragón o Renato Rey de Sicilia (Segundo boceto). Colección de Villagonzalo (Madrid).
  • 1781-1783 San Bernardino de Siena predicando ante el Rey Alfonso de Aragón o Renato Rey de Sicilia. San Francisco el Grande (Madrid).
  • Hacia 1781-1785 Escena no identificada. Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País (Zaragoza).
  • Hacia 1781-1785 Aparición. Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País (Zaragoza).
  • Hacia 1781-1785 La Virgen coronando a Santa Teresa. Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País (Zaragoza).
  • Hacia 1781-1785 San Luis Gonzaga. Colección Morueco (Madrid).
  • 1781 La Fe. Basilica del Pilar (Zaragoza). Pechinas.
  • 1781 La Paciencia. Basilica del Pilar (Zaragoza). Pechinas.
  • 1782 Cornelio Vandergoten. Museo del Prado (Madrid).
  • 1783-1783 El conde de Floridablanca. Banco de España (Madrid).
  • 1783-1783 La familia del infante don Luis de Borbón. Fundación Magnani-Rocca (Corte di Mamiano, Parma).
  • Hacia 1783 José Moñino, conde de Floridablanca. Museo del Prado (Madrid). Colección Marqués de Casa Torres (donado).
  • Hacia 1783 Inmaculada Concepción. Museo del Prado (Madrid).
  • 1783 Autorretrato. Museé (Agén, Francia).
  • 1783 María Teresa de Vallabriga. La infanta de Zaragoza. Alte Pinakothek (Munich).
  • 1783 María Teresa de Vallabriga a caballo. Galeria degli Uffizi (Florencia).
  • 1784 Ventura Rodríguez. Nationalmuseum (Estocolmo).
  • 1784 Hércules y Onfalia. Colección de los herederos de la marquesa de Valdeolmos (Madrid).
  • 1785 Anunciación. Museum of Fines Arts. Willian Francis. Wanden Fund (Boston).*
  • 1785 Anunciación. Castillo de Uceda, Colecciòn de Osuna (Espejo, Córdoba).
  • 1785 María Josefa de la Soledad, duquesa de Osuna, o La condesa duquesa de Benavente. Colección B. March (Mallorca).
  • Hacia 1786 La marquesa de Pontejos. National Gallery (Mellon) (Washington).
  • 1786-1787 El verano (La era). Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1786-1787 El invierno o La nevada. Museo del Prado (Madrid).
  • 1786-1787 Los pobres en la fuente o Una mujer y dos niños junto a una fuente. Museo del Prado (Madrid).
  • 1786-1788 Carlos III en traje de cazador. Banco Exterior de España (Madrid).
  • 1786-1787 El albañil herido. Museo del Prado (Madrid).
  • 1786-1787 Familia del Vl conde de Fernán Núñez. Colección Duquesa de Fernán Núnez (Madrid).
  • 1786 Francisco Bayeu. Museo de Bellas Artes (Valencia). Colección de la Real Academia de San Carlos.
  • 1786-1787 La cucaña. Colección de Montellano (Madrid).
  • 1786-1787 Asalto de la diligencia. Colección de Montellano (Madrid).
  • 1786-1787 Procesión rural. Colección de Yebes (Madrid).
  • 1786 La primavera o La florera. Colección de Montellano (Madrid).
  • 1786 El otoño o La vendimia. Sterling and Francine Clark Art Institute (Williamstown).
  • 1786 El albañil borracho. Museo del Prado (Madrid).
  • 1786 Los pobres en la fuente o Una mujer y dos niños junto a una fuente. Colección Thyssen Bornemisza
  • 1786-1787 Niños con mastines. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1786-1788 Picador o Un garrochista. Museo del Prado (Madrid).
  • 1786-1788 Carlos III en traje de cazador. Colección del Arco (Madrid).
  • 1787 Francisco Javier de Larrumbe. Banco de España (antes San Carlos) (Madrid).
  • Hacia 1787 San Ignacio de Loyola. Colección particular (Zaragoza).
  • 1787 El marqués de Tolosa. Banco de España (antes San Carlos) (Madrid).
  • Hacia 1787-1788 La condesa de Altamira con su hija. Metropolitan Museum (Nueva York). Robert Lehman Collection, 1975 (1975.1.148).
  • 1787 La muerte de san José o El Tránsito de san José. Institute of Arts (Flint, Michigan). Gift of Mr. and Mrs. William L. Richards a través del Viola E. Bray Charitable Trust (67.19).
  • 1787 La muerte de san José o El Tránsito de san José. Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (Valladolid).
  • 1787 Santa Ludgarda. Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (Valladolid).
  • 1787 Los santos Bernardo y Roberto. Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (Valladolid).
  • Hacia 1788 San Francisco de Borja asiste a un moribundo impenitente. Colección de Santa Cruz (Madrid).
  • 1788 San Francisco de Borja asiste a un moribundo impenitente. Catedral (Valencia).
  • 1788 El conde de Cabarrús. Banco de España (antes San Carlos) (Madrid).
  • 1788 La familia del duque de Osuna. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1788 San Francisco de Borja despidiéndose de su familia. Colección de Santa Cruz (Madrid).
  • 1788-1789 La gallina ciega. Museo del Prado (Madrid).
  • 1788-1789 Juan Martín de Goicoechea. Colección de Orgaz (Madrid).
  • Hacia 1788 San Francisco de Borja despidiéndose de su familia. Colección particular (Zaragoza).
  • Hacia 1788 Manuel Osorio Manrique de Zúñiga. Metropolitan Museum (Nueva York). The Jules Bache Collection, 1949 (49.7.41).
  • 1788 La pradera de San Isidro. Museo del Prado (Madrid).
  • 1788 La ermita de San Isidro. Museo del Prado (Madrid).
  • 1788 Merienda campestre. National Gallery (Londres).
  • 1788 La gallina ciega. Museo del Prado (Madrid).
  • 1789 La reina María Luisa. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1790-1795 Autorretrato en el taller. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • Hacia 1790 Ramón de Pignatelli. Colección de Villahermosa (Madrid).
  • Hacia 1790 Aparición de la Virgen a San Julián. Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (Valdemoro, Madrid).
  • Hacia 1790 Costillares. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1791-1792 Las mozas del cántaro. Museo del Prado (Madrid).
  • 1791-1792 La boda. Museo del Prado (Madrid).
  • 1791-1792 Los zancos. Museo del Prado (Madrid).
  • 1791-1792 Las gigantillas. Museo del Prado (Madrid).
  • 1791-1792 El pelele. Museo del Prado (Madrid).
  • 1791 Las mozas del cántaro. Colección Mac-Crohon Garay (Madrid).
  • 1791 El pelele. Armand Hammer Museum of Art and Cultural Center (90.36) (Los Angeles). Armand Hammer Foundation.
  • 1792 Sebastián Martínez. Metropolitan Museum (Nueva York).
  • Hacia 1793-1794 Dona Tadea Arias de Enríquez. Museo del Prado (Madrid).
  • 1793 Apartado de toros o Toros en el arroyo. Colección particular (París).
  • 1793 La captura del toro, El toro enmaromado o El gayumbo. Colección de la Torrecilla (Madrid).
  • 1793 Suerte de banderillas o Banderillas en el campo. Colección Masaveu (Oviedo).
  • 1793 Toreando de capa o Pase de capa. Colección de Villagonzalo (Madrid).
  • 1793 Cogida de un picador o La muerte del picador. British Rail Pension Trustee Co (Londres).
  • 1793 Suerte de matar. Colección de Casilda-Ghisla Guerrero Burgos y Fernández de Córdoba (Madrid).
  • 1793 Cómicos ambulantes. Museo del Prado (Madrid).
  • 1793 Asalto de la diligencia. Colección Castro Serna (Madrid).
  • 1793 Naufragio. Colección de Oquendo (Madrid).
  • 1793 Incendio, fuego de noche. Colección J. Varez (San Sebastian).
  • 1793 Corral de locos. Meadows Museum (Dallas). Southern Methodist University (67.01).
  • Hacia 1793-1794 El general Antonio Ricardos. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1795-1797 Autorretrato. Colección Gutiérrez de Calderón (Madrid).
  • 1795 El duque de Alba. Museo del Prado (Madrid).
  • 1795 La duquesa de Alba. Colección de Alba (Madrid).
  • Hacia 1795-1798 Pedro Romero. Kimbell Art Foundation (Fort Worth).
  • Hacia 1795-1796 Ultima Cena. Antigua colección Kleinberger (París).
  • Hacia 1795 Ultima Cena. Colección particular (Madrid).
  • 1795 La duquesa de Alba y la dueña o La duquesa de Alba y la "beata".. Museo del Prado (Madrid).
  • 1795 La dueña de la duquesa de AIba y dos niños o "La beata" con Luis de Berganza y María de la Luz.. Colección particular
  • Hacia 1795 Estudio para un retrato ecuestre de Manuel Godoy, duque de Alcudia. Colección particular
  • Hacia 1795-1796 La multiplicación de los panes y los peces. Localización ignorada
  • Hacia 1796-1799 San Agustín. Colección M&170; Luisa Bayo (Madrid).
  • Hacia 1796-1799 San Gregorio Magno. Museo Romántico (Madrid).
  • Hacia 1796-1797 Ultima Cena. Santa Cueva (Cádiz).
  • Hacia 1796-1797 Parábola del convite nupcial. Santa Cueva (Cádiz).
  • Hacia 1796-1797 La multiplicación de los panes y los peces. Santa Cueva (Cádiz).
  • 1796-1799 San Ambrosio. Museum of Art (Cleveland).
  • Hacia 1797-1800 La marquesa de Villafranca. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1797-1799 El duque de Osuna. Frick Collection (Nueva York).
  • 1797 La duquesa de Alba. Hispanic Society of America (Nueva York).
  • Hacia 1797-1798 Andrés del Peral. National Gallery (Londres).
  • Hacia 1797-1800 Autorretrato. Musée Goya (Castres).
  • Hacia 1797-1800 Autorretrato. Musée Bonnat (Bayona, Francia).
  • 1797-1798 El sueño de la razón produce monstruos (dibujo preparatorio). Museo del Prado (Madrid).
  • 1797 Martín Zapater. Colección Sota (Bilbao).
  • 1797 Juan Antonio Meléndez Valdés. Bowes Museum (Barnard Castle).
  • 1797-1798 Vuelo de brujos. Ministerio del Interior (Madrid).
  • 1797-1798 Aquelarre. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1797-1798 Conjuro. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1797-1798 Cocina de las brujas. Colección particular (Mejico).
  • 1797-1798 El exorcizado. National Gallery (Londres).
  • 1797-1798 El convidado de piedra. Localización ignorada
  • 1797-1800 La Verdad, la Historia y el Tiempo. Museum of Fine Arts (Boston). Gilf of Mrs. Horatio Greenough Curtis in Memory of Horacio Greenough Curtis.
  • 1797-1800 La Verdad, la Hisloria y el Tiempo o Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812. Nationalmuseum (Estocolmo).
  • Hacia 1797-1800 La condesa de Chinchón. Uffizi (Florencia).
  • Hacia 1798 El general José de Urrutia y las Casas. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1798- Retrato de desconocido (Josefa Bayeu ? ). Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1798 Prendimiento de Cristo (Boceto). Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1798 Gaspar Melchor de Jovellanos. Museo del Prado (Madrid).
  • 1798 Prendimiento de Cristo. Catedral (Toledo). Sacristía.
  • 1798-1800 Santa Isabel de Portugal asiste a una enferma. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1798-1800 Aparición de san Isidoro a san Fernando (boceto). Museo de Bellas Artes (Buenos Aires).
  • 1798-1800 San Ermenegildo en la cárcel (boceto). Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • Hacia 1798 San Ambrosio. Colección particular
  • 1798 Ferdinand Guillemardet. Louvre (París).
  • Hacia 1798 Asensio Juliá, "El pescadoret". Colección Thyssen Bornemisza (Lugano).
  • 1798 Milagro de san Antonio de Padua. Colección M&170; Luisa Maldonado (Madrid).
  • 1798 Milagro de san Antonio de Padua. San Antonio de la Florida (Madrid). Cúpula.
  • 1798 Ángeles sosteniendo cortinajes. San Antonio de la Florida (Madrid). Boveda del crucero.
  • 1798 Ángeles sosteniendo cortinajes. San Antonio de la Florida (Madrid). Boveda del crucero.
  • 1798 Adoración de la Trinidad. Colección M&170; Luisa Maldonado (Madrid).
  • 1798 Adoración de la Trinidad. San Antonio de la Florida (Madrid). Boveda del ábside.
  • 1798-1800 La maja desnuda. Museo del Prado (Madrid).
  • 1799 María del Rosario Fernández (La Tirana). Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1799 La reina María Luisa con mantilla. Palacio Real (Madrid).
  • 1799 Carlos IV a caballo. Museo del Prado (Madrid).
  • 1799 La reina María Luisa a caballo. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1799 Crucificado. Patrimonio Nacional
  • 1799 Carlos IV vestido de cazador. Palacio Real (Madrid).
  • 1800-1805 Tomás Pérez de Estala. Kunsthalle (Hamburgo).
  • 1800-1800 La familia de Carlos IV. Museo del Prado (Madrid).
  • 1800 El cardenal Luis María de Borbón y Vallabriga. Museo del Prado (Madrid).
  • 1800 El infante Carlos María Isidro de Borbón. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1800-1801 El arzobispo Joaquín Company, Arzobispo de Zaragoza. Antes Valencia, iglesia de San Martin. Destruido en1936-39. Existe una replica en Zaragoza arzobispado (Zaragoza).
  • 1800 La condesa de Chinchón. Colección Duques de Sueca (Madrid).
  • Hacia 1800 El cardenal Luis María de Borbón y Vallabriga. Museo de Arte (São Paulo, Brasil).
  • 1800 La infanta María Josefa. Museo del Prado (Madrid).
  • 1800-1803 La maja vestida. Museo del Prado (Madrid).
  • 1801 Manuel Godoy. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1802-1804 Joaquina Candado. Museo de Bellas Artes (Valencia).
  • 1803 El conde de Fernán Núñez. Colección de Fernán Núñez (Madrid).
  • 1803 La condesa de Fernán Núñez. Colección de Fernán Núñez (Madrid).
  • 1804-1808 Francisca Sabasa y García. National Gallery (Washington).
  • 1804 El marqués de San Adrián. Museo de Navarra (Pamplona).
  • Hacia 1804-1806 Bartolomé Sureda. National Gallery (Washington).
  • Hacia 1804-1805 Dona Isabel Lobo de Porcel. National Gallery (Londres).
  • Hacia 1804-1806 Teresa Sureda. National Gallery (Washington).
  • 1805 Félix de Azara. Museo de Zaragoza (Zaragoza). Celección Ibercaja.
  • 1805-1806 Javier Goya. Colección particular (París).
  • 1805-1806 Gumersinda Goicoechea. Colección particular (París).
  • 1805-1806 Manuela Goicoechea. Museo del Prado (Madrid).
  • 1805 Gerónima Goicoechea. Rhode Island School of Design (Providence).
  • 1805-1806 Juana Galarza. Colección Alejandro Pidal. Perdido (Antes en Madrid).
  • 1805-1806 Martín Miguel de Goicoechea. Colección Alejandro Pidal. Perdido (Antes en Madrid).
  • 1806-1807 El Maragato amenaza con el fusil a fray Pedro de Zaldivia. Art Institute (Chicago).
  • 1806-1807 Fray Pedro desvía el fusil del Maragato. Art Institute (Chicago).
  • 1806-1807 Fray Pedro lucha con el Maragato para desarmarlo. Art Institute (Chicago).
  • 1806-1807 Fray Pedro golpea al Maragato con el fusil. Art Institute (Chicago).
  • 1806-1807 Fray Pedro dispara contra el Maragato. Art Institute (Chicago).
  • 1806-1807 Fray Pedro ata al Maragato. Art Institute (Chicago).
  • 1806 Cesárea Goicoechea. Rhode Island School of Design (Providence).
  • 1807 Isidoro Maiquez. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 Bandido desnudando a una mujer (Asalto de bandidos II). Colección de la Romana (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 La visita del fraile (El crimen del Castillo I). Colección de la Romana (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 Interior de una cárcel (El crimen del Castillo II). Colección de la Romana (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 Bandido apuñalando a una mujer (Asalto de bandidos III). Colección de la Romana (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 Bandidos fusilando a sus prisioneros (Asalto de bandidos I). Colección de la Romana (Madrid).
  • Hacia 1808-1814 Escena de canibalismo o Caníbales preparando a sus víctimas. Musée des Beaux-Arts (Besançon).
  • Hacia 1808-1814 Escena de canibalismo o Caníbales contemplando restos humanos. Musée des Beaux-Arts (Besançon).
  • 1808-1814 Salvajes degollando a una mujer. Colección Villagonzalo (Madrid).
  • 1808 Retrato ecuestre de Fernando Vll. Musée (Agén, Francia).
  • 1808 Retrato ecuestre de Fernando Vll. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1808-1812 El Lazarillo de Tormes. Colección Marañón (Madrid).
  • Hacia 1808-1812 La aguadora. Szépmüvészeti Múzeum (Budapest).
  • Hacia 1808-1812 El afilador. Szépmüvészeti Múzeum (Budapest).
  • 1808-1812 El coloso. Museo del Prado (Madrid).
  • 1808 Pantaleón Pérez de Nenín. Banco Exterior de España (Madrid).
  • 1808-1812 Maja y celestina en el balcón. Colección B. March (Palma de Mallorca).
  • 1808-1814 Salvajes junto a un fuego o La Hoguera. Col. Marqueses de Valdeolmos e hijos (Madrid).
  • 1808-1814 La fragua. Colección Masaveu (Oviedo).
  • 1808-14 Interior de cárcel. Bowes Museum (Barnard Castle, Durham).
  • 1808-1814 El Dos de Mayo de 1808 en Madrid o La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol. Colección de Villahermosa (Madrid).
  • 1809-1812 Manuel Silvela. Museo del Prado (Madrid).
  • 1812-1819 Procesión de flagelantes o Procesión de disciplinantes. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1812-1819 Toros en un pueblo. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1812-1814 El duque de Wellington. National Gallery (Londres).
  • 1812-1816 La fragua. Frick Collect (Nueva York).
  • 1812-1819 Procesión de flagelantes bajo un arco. Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires).
  • Hacia 1812-1819 Tribunal de la Inquisición o Auto de fe de la Inquisición. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • Hacia 1812-1819 Manicomio o Casa de locos. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • Hacia 1812-1819 Corrida de toros en una aldea. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1812-1815 Francisco del Mazo. Musée Goya (Castres).
  • Hacia 1812 Magdalena penitente. Museo Lázaro Galdiano (Madrid).
  • 1812-1819 El entierro de la sardina. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • 1813-1816 Globo aerostático o El montgolfier. Musée (Agén, Francia).
  • 1813 Pepito Costa y Bonells. Metropolitan Museum (Nueva York).
  • 1814 El Dos de Mayo de 1808 en Madrid: la lucha con los mamelucos. Museo del Prado (Madrid).
  • 1814 El Tres de Mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío. Museo del Prado (Madrid).
  • 1814 Retrato ecuestre del general Palafox. Museo del Prado (Madrid).
  • 1814 Asensio Juliá. Francine and Sterling Clark Art Institute (Williamstown, Massachusetts).
  • 1814-1815 Fernando VII con manto real. Museo de Zaragoza (Zaragoza). Depósito de la Junta del Canal Imperial de Aragón.
  • 1814 Fernando VII. Diputación de Navarra (Pamplona).
  • 1814 Fernando VII. Museo Municipal (Santander).
  • 1814 Fernando VII en un campamento. Museo del Prado (Madrid).
  • Hacia 1815 Autorretrato 69 años. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • Hacia 1815 Autorretrato. Museo del Prado (Madrid).
  • 1815 El duque de San Carlos. Museo de Zaragoza (Zaragoza). depósito de la Junta del Canal Imperial de Aragón.
  • 1815 Rafael Esteve. Museo de Bellas Artes (Valencia).
  • 1815 El duque de San Carlos. Colección de Villagonzalo (Madrid).
  • 1815 José Luis Munárriz. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
  • Hacia 1815 Fray Juan Fernández de Rojas. Real Academia de la Historia (Madrid).
  • Hacia 1815 Mariano Goya. Colección de Alburquerque (deposito en el Museo del Prado) (Madrid).
  • Hacia 1815 La Junta de la Compañía de las Filipinas. Musée Goya (Castres).
  • 1815-1824 Retrato de señora desconocida o Retrato de dama con mantilla. Museo de Zaragoza (Zaragoza).
  • Hacia 1816-1817 Santa Isabel de Portugal cura a una enferma. Palacio Real (Madrid).
  • Hacia 1816 La duquesa de Abrantes. Colección del Valle de Orizaba (Madrid).
  • 1818 Las santas Justa y Rufina. Museo del Prado (Madrid).
  • 1818 Las santas Justa y Rufina. Catedral (Sevilla).
  • 1819 La última comunión de san José de Calasanz. Iglesia de San antonio Abad (Madrid).
  • 1819 Jesús en el huerto de los olivos. Iglesia de San antonio Abad (Madrid).
  • 1820 Goya curado por el doctor Arrieta. (Minneapolis).
  • 1820 Tiburcio Pérez y Cuervo. Metropolitan Museum (Nueva York).
  • 1820-1821 Aquelarre o El gran cabrón. Museo del Prado (Madrid). Sala de la planta baja.
  • 1820-1821 Saturno devorando a un hijo. Museo del Prado (Madrid). Sala de la planta baja.
  • 1820-1821 Judit y Holofernes. Museo del Prado (Madrid). Sala de la planta baja.
  • 1820-1823 Dos viejos comiendo. Museo del Prado (Madrid). Sala de la planta baja.
  • 1820-1823 Dos viejos. Colección particular (Salamanca).
  • Hacia 1820-1824 San Pedro penitente. Phillips Memorial Gallery (Washington).
  • 1820-1821 El destino (Atropos) o Las Parcas. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 Duelo a garrotazos o la riña. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 Hombres leyendo. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 Dos mujeres riendo. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 La visión fantástica o Asmodeo. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 Un perro o Perro semihundido. Museo del Prado (Madrid). Sala del primer piso.
  • 1820-1821 Leocadia Weiss. Museo del Prado (Madrid). Sala de la planta baja.
  • 1820-1823 Peregrinación a la fuente de San Isidro. Colección particular (París).
  • 1820-1823 El Tío Paquete. Fundación Colección Thyssen- Bornemisza (Lugano).
  • 1823 Ramón Satué. Rijksmuseum (Amsterdam).
  • 1824 Leandro Fernández de Moratín. Museos de Bellas Artes (Bilbao).
  • 1824 José Duaso y Latre. Museo de Bellas Artes (Sevilla).
  • 1824-1825 Maja y celestina. Col. Kenneth Clark (Londres).
  • 1824-1825 Hombre buscándose las pulgas en la camisa. Museum of Fine Arts (Boston). M. M. Karolik Fund.
  • 1824-1825 Susana y los viejos (?). Col. S. Sebba (Londres).
  • 1824-1825 Hombre espulgando a un perro. Kupferstich-Kabinett (Dresde).
  • 1824-1825 Fraile hablando con una vieja. Art Museum, Princeton University (Nueva Jersey). Fowler McCormik Fund.
  • 1824-1825 Hombre comiendo puerros. Kupferstich-Kabinett (Dresde).
  • 1824-1825 Dos niños contemplando un libro. Rhode Island School of Design, Museum of Art (Providence). Gift of Mrs. Gustave Radeke.
  • 1824-1825 Mujer semidesnuda recostada en una roca. Museum of Fine Arts (Boston). Ernest Wadworth Longfellow Fund.
  • 1824-1825 Majo y maja sentados. Nationalmuseum (Estocolmo).
  • 1824-1825 Mujer con la falda izada por el viento. Col. R. Kirk Askey jr (Nueva York).
  • 1824-1825 Niño mirando a un hombre (?) o Muchacho espantado por un hombre. Museum of Fine Arts (Boston). Gift of Eleanor Sayre.
  • 1824-1825 Cabeza de niño y vieja. Col. herederos de don Juan de Muguiro (Madrid).
  • 1824-1825 Cabeza masculina. Colección particular
  • Hacia 1827 La lechera de Burdeos. Museo del Prado (Madrid).
  • 1827 Juan Bautista de Muguiro. Museo del Prado (Madrid).
  • 1827 Mariano Goya. Colección particular (Suiza).
  • Hacia 1827-1828 Jose Pio de Molina. Col. Oskar Reinhart (Winterthur (Suiza)).
  • s.f. Antonio Beyán Monteagudo. Museo de Bellas Artes (Huesca).
  • s.f. Beato Diego José de Cádiz. Colección particular
  • s.f. Gato acosado. Colección particular


«Goya fue un pintor extraordinariamente versátil que cultivó con maestría los distintos géneros de la pintura, el grabado y el dibujo. Realizó obras mitológicas y alegóricas. Sin embargo, el grueso de su producción pictórica la dedicó al arte religioso, la vida cotidiana y, especialmente, al retrato


Bibliografía

  1. Valeriano BOZAL. Francisco Goya, vida y obra, Madrid, Tf, 2005, 2 vols. ISBN 978-84-96209-39-8.
  2. Carlos D'ORS FÜHRER, Carlos MORALES MARÍN. Los genios de la pintura: Francisco de Goya, Madrid, Sarpe, 1990. ISBN 8477001002.
  3. —, Francisco de Goya, Madrid, Cuadernos de Historia 16, 1993 (El arte y sus creadores, 30). D.L. 34276-1993.
  4. —, Goya y sus críticos, Madrid, Taurus, 1982. ISBN 978-84-306-1217-8.
  5. Francisco de GOYA. Cartas a Martín Zapater, ed. lit. Mercedes Águeda y Xavier de Salas, Tres Cantos, Istmo, 2003. ISBN 978-84-7090-399-1.
  6. Rose-Marie HAGEN, Rainer HAGEN. Francisco de Goya, Colonia, Taschen, 2003. ISBN 978-3-8228-2296-8.
  7. Alfonso PÉREZ SÁNCHEZ. Goya, Barcelona, Planeta-De Agostini, 2004. ISBN 978-84-674-1155-3.
  8. Charles YRIARTE. Goya, sa vie, son oeuvre', París, Henri Plon, 1867; trad. al español por Enrique Canfranc y Lourdes Lachén, Goya, Zaragoza, Departamento de Educación y Cultura, 1997. ISBN 84-7753-644-9.


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