Casa de Aragón

Introducción

Linaje de los descendientes legítimos e ilegítimos de los reyes de Aragón y título que éstos utilizaban detrás del nombre y en lugar del apellido. La rama troncal de la primera casa de Aragón se inicia con el conde Aznar Galindo o Aznar Galíndez, quien desde 820 reunió por concesión del monarca carolingio bajo su autoridad los condados de Urgel, Cerdaña y Conflent, a los que su hijo Galindo Aznar o Aznárez sumó la jurisdicción sobre Pallars y Ribagorza. Galindo II ya señoreaba la “terra Aragonense” mientras la casa de Pamplona colonizaba la Canal de Berdún. Los condes aragoneses por su dominio sobre Echo-Siresa y Ansó mantuvieron una estrecha relación con los monarcas navarros, refrendada a través de numerosos matrimonios. En 925 la condesa Andregoto Galíndez casó con el rey de Pamplona García II y, aunque fue repudiada en 943, el primogénito de ambos, Sancho II Garcés Abarca, unió las casas de Aragón y Jimena de Navarra. Sancho Garcés III el Mayor logró extender su soberanía a Castilla y Sobrarbe-Ribagorza, aunque a su muerte los distintos reinos fueron repartidos entre sus hijos. Reunidos nuevamente Aragón y Navarra hasta el reinado de Ramiro II el Monje, durante el s. XI fueron frecuentes los contactos con los soberanos del mediodía francés, concretados en capitulaciones de boda con las infantas de Aquitania y Poitiers. El matrimonio celebrado en 1150 entre la condesa Petronila y Ramón Berenguer IV el Santo, conde de Barcelona y marqués de Provenza, significó la definitiva fusión de las casas de Aragón y Barcelona. Alfonso II el Casto fue conde del Rosellón, su hermano Sancho I de la Cerdaña y su hijo Pedro II el Católico, tras desposar con María en 1204, se convirtió en señor de Montpellier. Entre los hermanos de este último, Sancha y Leonor fueron esposas de los condes de Tolosa y Constanza de Federico II de Sicilia, desde 1220 emperador del Sacro Imperio (Casa de Hohenstaufen), mientras Alfonso II inició la rama de Provenza, cuyos descendientes emparentaron con las casas reales francesas de Anjou y Cape-tos, la italiana de Saboya, la inglesa de Plantagenet. La expansión mediterránea de la Corona de Aragón durante los reinados de Jaime I el Conquistador y Pedro III el Grande está en el origen de las dinastías de Mallorca y Sicilia. De aquellos años data también la constitución de la casa ducal de Híjar y de las baronías de Ayerbe, Jérica y Castro, mientras que durante los reinados de Jaime II el Justo y Alfonso IV el Benigno los distintos infantes aragoneses adquirieron los títulos de barones de Entenza, Alcolea y Antillón, condes de Ampurias, Urgel y Prades, Gandía y Villena, vizcondes de Áger, marqueses de Tortosa y señores de Albarracín. Los hijos de Pedro IV el Ceremonioso, Enrique y Juan II, fueron los fundadores de las casas de Segorbe y Villahermosa, respectivamente. Un nieto ilegítimo de Juan II, emparentado con la poderosa familia aragonesa de los Gurrea, recibió en posesión el título de conde de Ribagorza, radicado en Benabarre. En 1600 Francisco de Aragón y Gurrea realizó una transacción con la Corona, aprobada en las Cortes de Tarazona, por la que desaparecía el feudo de Ribagorza y a cambio recibía, con las mismas prerrogativas y otros títulos, el condado de Luna, radicado en la villa homónima de Zaragoza. Otra rama dependiente de la Casa Real de Aragón, por línea ilegítima, fue la Casa ducal de Montalto, creada por Fernando de Aragón, hijo bastardo del rey de Nápoles Fernando I, que a su vez lo era de Alfonso V el Magnánimo. En la actualidad los marqueses de Medina-Sidonia ostentan este título y su Grandeza. La Casa de Borja se unió con la de Aragón tras el matrimonio de Juan de Borja, tercer duque de Gandía, con Juana, hija natural de Alonso de Aragón, arzobispo de Zaragoza, que a su vez lo era de Fernando II el Católico. El título de duque de Terranova lo ostentó por primera vez Carlos de Aragón, hijo de Juan de Aragón Tallavia, marqués de Terranova y de Antonia de Aragón Concecha. En Sádaba, una de las Cinco Villas de Zaragoza, radicaba otra casa solar del linaje Aragón, la Casa de Sádaba, que sería la más antigua según la confirmación de infanzonía realizada a favor de los hermanos Pedro e Iñigo de Aragón por el rey Alfonso II, el 8-XI-1195. Varias líneas de descendencia pasaron a zonas de La Rioja y a Estella (Navarra), ésta confirmada por la Real Cnancillería de Valladolid el 19-X-1799. La boda entre los príncipes herederos Fernando II e Isabel el 19-X-1469 sancionó la unión de las casas reales de Aragón y Castilla que, tras el matrimonio entre la princesa Juana y Felipe el Hermoso en 1496, se fusionaron con la Casa alemana de Habsburgo, llamada en España de Austria, y con la de Borgoña.

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