Abad

Historia

El abad es elegido por el capítulo del monasterio en votación secreta. El cargo es vitalicio y, según el derecho canónico, para poder ejercer en funciones, el abad debe pertenecer a la congregación y ser confirmado por la Santa Sede, única autoridad con capacidad para destituirlo o aceptar su dimisión. El nombre de abad se extendió por el mundo bizantino desde el s. IV. Las reglas españolas de San Isidoro y San Fructuoso utilizaron el término de la misma forma que San Benito en la suya, aunque ya se usó durante el concilio de Lérida (546) y a pesar de que el nombre alternó en su significado con el de otros vocablos: prior, dominus, rector, pater, senior, praepositus y princeps monasterii.

Este sitio web utiliza cookies, propias y de terceros con la finalidad de obtener información estadística en base a los datos de navegación. Si continúa navegando, se entiende que acepta su uso y en caso de no aceptar su instalación deberá visitar el apartado de información, donde le explicamos la forma de eliminarlas o rechazarlas.
Aceptar | Más información